30 La matanza del cerdo 2

Los lomos también se ponían en aceite. El adobo tenía que estar bien escachado y se colaba con trapos para que el agua se quedara con su jugo de sal y ajo. Luego se dejaba un tiempo en reposo. Se llevaban presentes al cura, a los maestros y al médico.


 

secuencias de Soledad y José Iriarte